Santa Pola

Federación Local de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Santa Pola

1992

800

Declarada de Interés Turístico Local

Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Santa Pola

Directiva Junta Mayor

Presidente: Óscar Baile Ubassy

Vicepresidenta: María Asunción Bonmatí Rodes

Secretario: Ramón Bonmatí Lucerga

Tesorero: Jerónimo Buades Martínez

Los presidentes de cada una de las ocho cofradías integrantes de la Junta Mayor son vocales natos: Alejandro Morell Ruíz, Antonia Chacopino Baile, Francisca Botella Abad, Miguel Ángel Miñarro Sempere, Salvadora Baeza Andreu, María Pomares Jiménez, Antonia Ruso Leguey, Inmaculada Concepción Jaén Ibáñez

Consiliario:

Dirección postal

C/Iglesia nº 3 (03130) Santa Pola

Correo electrónico
Teléfono

637 77 80 37 / 965 41 18 78

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En proyecto

Cofradías y Hermandades

  • Cofradía de Jesús Triunfante, Santa Mujer Verónica y Ntra. Sra. de la Esperanza y la Paz (1986) 
  • Cofradía de Jesús de Medinaceli (1997)
  • Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno (1983)
  • Cofradía Cristo Santísimo Cristo de la Agonía y Cruz del Mar (1985)
  • Cofradía Ntra. Sra. de la Piedad (1984)
  • Cofradía del Cristo Yacente (1984)
  • Cofradía Nuestra Señora la Virgen de los Dolores (1984)
  • Cofradía de la Inmaculada Concepción (1985)

Datos de interés

Cabe destacar que aunque la Junta Mayor de Cofradías se funda en el año 1992 de la mano del párroco de entonces, el Muy Ilustre Sr. Rvdo. Don Antonio Pamies Andreu (1943-2017), las Cofradías procesionan como tal desde 1983 (las imágenes salían anteriormente sin cofradía).

Breve historia de la Semana Santa de Santa Pola

Historiografía de la Semana Santa de Santa Pola. Desde el siglo XIX a nuestros días. Una síntesis abierta a un estudio más extenso.

Óscar Baile Ubassy. Cronista Oficial de la Semana Santa de Santa Pola.

La Semana Santa de Santa Pola tiene su origen más antiguo en el momento de la constitución de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción el 21 de abril de 1772, pero empezamos a tener referencia escritas de ella tras la constitución de Santa Pola como municipio independiente el 4 de octubre de 1812. En los primeros Libros de Cabildos del Ayuntamiento de Santa Pola que son de 1833, ya encontramos referencias a las procesiones del Domingo de Ramos, Viernes Santo, Día de Pascua y Lunes de San Vicente, que formaba parte de las celebraciones de la Semana Santa. A lo largo del siglo XIX, la imaginería que procesionaba era la que se encontraba en la parroquia, que se ceñía a el Cristo Yacente dentro de la urna a modo de sepulcro y la Soledad, posteriormente denominada Virgen de los Dolores o Dolorosa. A estas imágenes se les unía la de Nuestra Señora de la Piedad, que era bajada de su ermita del Calvario para la procesión del Viernes Santo, el Santo Entierro de Cristo. Esta procesión era organizada por el Ayuntamiento y se nombraba a los cargos honoríficos de cada año entre los personajes notables de la localidad para portar el guion, Cruz de Guía, ciriales, estandarte…etc etc. También, y siguiendo los preceptos de la época, la Bula de Carne, anexo de las Bulas de la Santa Cruzada eran distribuidas desde el consistorio para que las adquiriesen aquellos fieles que querían aliviar el rigor de los ayunos impuestos por la Iglesia.

Será también a partir del segundo tercio del siglo XIX cuando, de mano de la familia Quislant, se introduzca en nuestra Semana Santa la música sacra vinculada a la misma. Con la formación de la Banda de Música Santa Cecilia de manos de Juan Ángel Quislant Blanca (1833-1908), los cortejos procesionales serán acompañados por marchas de procesión en sus recorridos. Posteriormente el hijo mayor de éste, José Quislant Botella (1868-1925), conocido como el ‘Mestre Pepico’ por su profusa e incansable labor pedagógica de la música para los santapoleros, fundará el Coro Parroquial de Voces Blancas, lo que introducirá el canto del Septenario de los Dolores, el canto solemne de las misas de pasión, los cantos de adoración a las ‘Llagas de Cristo’ y por supuesto nuestra Salve Dolorosa, compuesta por él en el año 1917 para finalizar el canto del Septenario. Tenemos como patrimonio musical propio de la Semana Santa santapolera la marcha de procesión ‘Domingo de Ramos’ de Ángel Quislant Botella (1874-1946), que tocan como única pieza las bandas participantes en la procesión del Domingo de Ramos, el Septenario de los Dolores de la Santísima Virgen de José Ramón de Prado, ejecutado cada año por el Coro de los Dolores según los arreglos de Óscar Baile y la Salve Dolorosa compuesta en 1917 por José Quislant Botella y que Óscar Baile adaptó para que pudieran tocarlas las bandas de música tanto en concierto como por la calle a modo de marcha de procesión.

En la primera década del siglo XX se incorpora una nueva talla al patrimonio local de mano de D. Tomás Buades López. Este señor, profundamente religioso, era un armador local que hacia 1910 empezó a tener una estrecha relación laboral con la vecina localidad pesquera de El Campello, que linda con la villa de San Juan de Alicante, donde se venera desde el siglo XVI la imagen del Santísimo Cristo de la Paz. Allí conoció esta talla y le tomó tal devoción que encargó una réplica para la parroquia de Santa Pola. Desde ese momento esa imagen empezó a procesionar el Jueves Santo en la conocida ‘Procesión del Silencio’, fusionándose perfectamente con la idiosincrasia religiosa local, aclamando todos al ‘Senyor de la Pau’ o ‘Senyor de la Creu’. Para la procesión del Domingo de Ramos no había ninguna imagen. Se bendecían las palmas en la puerta del Castillo tal y como se sigue haciendo hoy, y se formaba una procesión litúrgica hasta el templo parroquial. El Día de Pascua salía únicamente el Santísimo Sacramento bajo palio y también en la puerta del Castillo se le daba la bendición al pueblo. Y el lunes posterior al Lunes de Pascua, en el que muchos pueblos de nuestra zona celebramos el Día de Sant Vicent, tenía lugar la ‘Processó del Combregar’, conocido popularmente en Santa Pola como ‘Combregat’, que no era otra cosa que llevar la comunión a los enfermos para cumplir el precepto pascual en procesión, con la Eucaristía bajo palio acompañado de banda de música, pueblo y autoridades.

Llegó la luctuosa fecha del 10 de agosto de 1936. Ese fatídico día se destruyó todo nuestro patrimonio religioso material (con el espiritual no pudieron aquellas hordas salvajes), salvo las imágenes de la Virgen de Loreto y la Virgen del Carmen, que la valentía, el coraje, la fe y el amor de unos santapoleros eminentes lograron salvaguardar para generaciones futuras.

Tras la Guerra Civil (1936-1939) se abre una etapa de reconstrucción. Tras la contienda todos los ámbitos de aquella sociedad estaban destruidos, incluido el religioso, si no el que más. La parroquia a través de donativos repuso las tallas de Cristo Yacente y la Inmaculada Concepción (ambas de la escuela de Olot). Con la fundación de las Hijas de María y la mediación de las Hermanas Carmelitas de Santa Pola se introdujo la procesión del Santo Encuentro el Domingo de Pascua. El Santísimo se encontrará desde entonces con su Madre, portada por chicas solteras del pueblo, en la puerta del Castillo (procesión ininterrumpida desde 1940). La Sra. Doña Luisa Ruso de Domingo de Ramos de 1953. Los Buades adquirirá por mediación del vicario hermanos Gertrudis y Antonio Juan Gómez. Detrás Antonio Juan parroquial D. Narciso Catalán Romero la talla de Espinosa, ‘el tio Tonico el Escorrim’. Haciendo de Jesús la Virgen de los Dolores, la Dolorosa, de un Triunfante la niña Paqui Andreu taller imaginero de Madrid. Los hijos de D. Valero, ‘la Botijosa’. Tomás Buades López, los hermanos Jerónimo, Tomás, Joaquín, Antonia y Teresa Buades Climent, repondrán la imagen actual imagen del Santísimo Cristo de la Paz6. El Sr. Don Tomás Buades Martínez, cumpliendo una promesa que hizo durante la guerra, comprará del mismo taller de ‘El arte Cristiano de Olot’ donde se encarga el Cristo, la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno. También la Sra. Doña Rita Ramis de Lloret sufragará la imagen de Ntra. Sra. de la Piedad para que volviera a la ermita del Calvario tras su reconstrucción.

Cabe también incluir aquí que en 1940 la joven señorita Dña. María José Ruíz Pujalte ‘Marita’, donó a la capilla de la Virgen de Loreto la imagen del Cristo de la Buena Muerte, sufragado por su padre el industrial D. Andrés Ruíz Baile.

 Con esto a partir de 1940, el Jueves Santo procesionará la talla del Santísimo Cristo de la Paz en la ‘Procesión del Silencio’. El Viernes Santo por la mañana se trasladará a la parroquia la imagen del Nuestra Señora de la Piedad para salir en la procesión del Santo Entierro, estando este conformado por las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora de la Piedad, el sepulcro con Cristo Yacente y la Dolorosa, acompañados de la banda de música local. El día de Pascua saldrán la Inmaculada por un recorrido y el Santísimo por otro, encontrándose en la puerta del Castillo para regresar junto a la parroquia.

Llegada la década de 1970 el espíritu religioso sufre una seria crisis de secularización, con la desaparición de la piedad popular, en gran parte debido al proceso surgido tras el Concilio Vaticano II (1962-1965). Con esta ‘modernización’ de la Iglesia, las imágenes de los santos empiezan a desaparecer de las parroquias y el sentimiento religioso se enfría a nivel general. A principios de 1980 la Semana Santa santapolera era un fenómeno residual y se hacía necesario intervenir si no quería perderse definitivamente. Empezará aquí el resurgir de la Semana Santa local. Será el año 1984 un momento crucial donde se constituyen las cofradías de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora de la Piedad, Cristo Yacente y La Dolorosa. En 1985 lo harán el Santísimo Cristo de la Agonía (cambiándole ahí el histórico nombre a la imagen del Santísimo Cristo de la Paz) y la Inmaculada Concepción. En 1986 un grupo de entusiastas mujeres le encargan al escultor albaterense Valentín García Quinto (1926-2013) la talla de Jesús Triunfante para procesionar el Domingo de Ramos. Estas mismas mujeres le encargarán al García Quinto en 1987 la imagen de la Santa Mujer Verónica, unida desde entonces a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Dos años después, en 1989, estas incansables mujeres le volverán a encargar a Valentín una talla, esta vez la de Nuestra Señora de la Esperanza, inspirada en la Macarena de Sevilla, que procesionará en 1990.

Valentín García Quinto tuvo una estrecha relación con la Semana Santa santapolera en cuanto a la producción imaginera. También realizó para una cofradía hoy extinta las imágenes del San Juan de la Palma y Nuestra Señora de la Amargura. Estas tallas están hoy expuestas a pública veneración en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Santa Pola, ya que han sido donadas a la misma por sus propietarios, la familia Celdrán. El último trabajo que hará el escultor albaterense para Santa Pola será la talla de Nuestro Padre Jesús Cautivo en el año 1994, encargada por un grupo de jóvenes de la parroquia. Esta imagen pasará a denominarse desde 1997 Cristo de Medinaceli, constituyendo también cofradía propia.

Tampoco salen ya en procesión las imágenes de ‘La Flagelación’ y la Santa Cruz del Sudario, pues sus cofradías fueron desapareciendo a lo largo de estos años.

Desde 2015 la Semana Santa santapolera ha quedado conformada por ocho cofradías, agrupando alguna de ellas varias imágenes. Todas estas cofradías forman parte de la Federación local de cofradías y hermandades de la Semana Santa de Santa Pola, que popularmente conocemos y nombramos como la Junta Mayor de Cofradías. Tras las vicisitudes normales que tienen las agrupaciones de esta índole, ajustando días para procesionar y la cantidad de pasos que salen en cada procesión, así como recorridos que unas veces surgen de mejoras que quieren establecerse y otras que se derivan de las situaciones de la vía pública de nuestra localidad, se va asentado ya en la Semana Santa de nuestro pueblo el siguiente esquema:

  • DOMINGO DE RAMOS: Cofradía de Jesús Triunfante, Santa Mujer Verónica y Nuestra Señora de la Esperanza. Procesiona la popular ‘Burreta’ desde el año 1986 en la que tradicionalmente denominamos la ‘Processó de les Palmes’
  • LUNES SANTO: Procesión del Cristo de la Buena Muerte. Imagen que se encuentra en la capilla de la patrona de Santa Pola de una gran devoción local, que procesiona alumbrado por el pueblo desde el año 2018. Salió también el Jueves Santo de 1964 cuando la parroquia actual estaba en construcción, siendo párroco el Rvdo. Sr. D. Pedro Ferrandis Morales. Esta procesión tiene un carácter de recogimiento y austeridad, que realiza sólo cuatro paradas para escuchar en oración el canto del Coro de los Dolores. Esta sería hoy la ‘Procesión del Silencio’ de Santa Pola.
  • MARTES SANTO: Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Cofradía de Jesús Triunfante, Santa Mujer Verónica y Nuestra Señora de la Esperanza. Es la procesión típica del encuentro entre Jesús Nazareno y la Santa Mujer Verónica de Santa Pola, donde ésta simula la limpieza de la Santa Faz abriendo los brazos con un dispositivo mecánico. El encuentro se produce delante del Castillo, por lo que es un acto muy icónico que congrega un gran público para presenciarlo.
  • MIÉRCOLES SANTO: Cofradía Santísimo Cristo de la Agonía y Cruz del Mar. Es el viacrucis de la Semana Santa santapolera por antonomasia. Desde el puerto pesquero, que es el punto más bajo, sube hasta el Calvario, el punto más alto de la localidad, para terminar en la parroquia.
  • JUEVES SANTO: Cofradía de Cristo Yacente, Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía y Cruz del Mar y Cofradía de Jesús Triunfante, Santa Mujer Verónica y Nuestra Señora de la Esperanza. Procesionan las imágenes del Ecce Homo (perteneciente a Cristo Yacente), el Cristo de la Paz y Nuestra Señora de la Esperanza. Este año van a salir desde diferentes puntos para concurrir en una Carrera Oficial.
  • VIERNES SANTO: de gran tradición la conocemos como la ‘Procesión del Santo Entierro de Cristo’. Cofradía de Cristo de Medinaceli, Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno, Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía y Cruz del Mar, Cofradía Nuestra Señora de la Piedad, Cofradía de Cristo Yacente y Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores. Tiene como particularidad que la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad baja desde la ermita del Calvario en procesión para unirse al cortejo del Santo Entierro.
  • DOMINGO DE PASCUA: procesión que ha estado inalterable desde 1940. Cofradía de la Inmaculada Concepción. Desde la parroquia salen por un recorrido diferente la Virgen y el Santísimo bajo palio para encontrarse en la puerta del Castillo en un ritual de genuflexiones instaurado por las Carmelitas en 1940. Tras el encuentro se tira una mascletà, suena una tamborrada y se produce una lluvia de aleluyas, mientras regresan juntos a la parroquia. Desde el año 2019 y a propuesta del consiliario de la Junta Mayor, el párroco de Santa Pola Rvdo. Sr. D. Lucas Rafael Galvañ Ruso, la Inmaculada Concepción porta una matilla negra en señal de luto que le retira una personalidad nombrada por la Junta Mayor en reconocimiento a su labor en pro de la parroquia o la Semana Santa.

Esto, a grandes rasgos, es lo que conforma la Semana Santa santapolera. Un hecho que ha ido conformándose a lo largo de dos siglos sin que lo percibieran generación tras generación de santapoleros. En los últimos cuarenta años se ha consolidado nuestra Semana Santa. Sin duda en un futuro cercano y de la mano de los jóvenes, que cada vez están más involucrados, se crecerá cada vez más.