Elda

Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Elda

1988

800

Parroquia de Santa Ana

Directiva Junta Mayor

Presidente: José Pascual Barceló López

Vicepresidente: Gerardo Cerdá Rico

Secretaria: Pilar Riquelme Escobar

Tesorero: Antonio Vera

Vocal: David Sempere López

Consiliario: Rvdo. D. Antonio Javier Villalba Belmonte

Dirección postal

Apartado de Correos 1023

Correo electrónico

presidencia@semanasantaelda.es

Teléfono

622626957

Redes sociales

Cofradías y Hermandades

  • Cofradía Santa Cena. Nº R.E.R. 026688
  • Cofradía y Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli y Dulce Nombre de Jesús. R.E.R. 025570
  • Cofradía  Mujer Verónica. R.E.R. 026356
  • Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno
  • Cofradía del Calvario del Cristo del Buen Amor
  • Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Santísimo Cristo del Perdón
  • Cofradía del Santo Sepulcro. R.E.R. 025822
  • Cofradía de Nazarenos y Mantillas de Nuestra Señora la Virgen María de la Soledad

La Cena. Foto José María Cantó

Datos de interés

La identidad de la Semana Santa eldense actual se apoya en sus cofradías:

  1. Santa Cena: Destaca por su monumental grupo escultórico, uno de los más grandes de la provincia, que representa el momento de la institución de la Eucaristía.
  2. Nuestro Padre Jesús de Medinaceli: Posee una de las mayores devociones populares, especialmente en su besapiés y en su procesión del Lunes Santo.
  3. Nuestro Padre Jesús Nazareno: Custodia la tradición histórica de la ciudad, vinculada a las familias más antiguas de Elda.
  4. Santa Mujer Verónica: Conocida por su elegancia y por el acto del encuentro del Martes Santo con el Nazareno, un momento cumbre de la semana.
  5. Santo Calvario (Cristo del Buen Amor): Aporta sobriedad y un estilo de carga característico.
  6. Nuestra Señora de la Soledad: Representa el dolor de la madre. Ha evolucionado en su estética, incorporando el palio y el acompañamiento de las «Manolas» (mujeres con mantilla negra).
  7. Santo Sepulcro: Es la imagen central de la procesión oficial del Viernes Santo, representando el entierro de Cristo.

Aparte de la Semana Santa propiamente dicha, la Junta Mayor es la encargada de la tradición de los Gigantes y Cabezudos y de montar el Belén Monumental de la ciudad.

La Junta Mayor también organiza el concurso de fotografía de la Semana Santa de Elda.

Breve historia de la Semana Santa de Elda

La Semana Santa de Elda representa una de las manifestaciones religiosas y culturales más profundas de la ciudad. Tras un periodo de interrupción y posterior resurgimiento a finales de los años 80, la festividad ha logrado consolidarse como un pilar de la identidad eldense, uniendo la devoción religiosa con el patrimonio artístico y la participación social.

Antecedentes Históricos (Siglos XVI – XIX)

Aunque la estructura actual es moderna, las raíces se hunden en los siglos posteriores a la Reconquista. Tras la expulsión de los moriscos en 1609, la Iglesia impulsó las cofradías como método de evangelización. En el siglo XVII ya se tiene constancia de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y el Dulcísimo Nombre de Jesús.

Durante el siglo XVIII, el culto al Cristo del Calvario tomó fuerza, con referencias a representaciones del Descendimiento en el Monte Calvario de Elda. Ya en el siglo XIX, figuras como Emilio Castelar recordaban en sus memorias la solemnidad de las procesiones de su infancia, mencionando especialmente la devoción a la Virgen de los Dolores y al Jesús Nazareno, cuya imagen fue traída desde Roma por la familia Amat en el siglo XVIII.

La Etapa de 1929 a 1973: Auge y Caída

El año 1929 marca un punto de referencia con programas de mano que ya detallaban un orden procesional establecido, con imágenes como la Soledad y el Nazareno. Tras el paréntesis de la Guerra Civil, la década de los 40 y 50 supuso un periodo de esplendor:

  • 1948: Se incorpora la Santa Mujer Verónica.
  • 1954: Aparece la devoción a Jesús de Medinaceli.
  • Años 60: La fiesta contaba con cinco cofradías principales, pero empezó a sufrir un desgaste debido al cambio en las costumbres sociales y la falta de relevo generacional.

En 1973, la crisis fue tal que el Consejo Pastoral de Santa Ana decidió suprimir la mayoría de los desfiles, manteniendo únicamente el Santo Entierro y la Procesión del Silencio, lo que sumió a la Semana Santa en un periodo de oscuridad.

El Resurgimiento Moderno (1988 – 2021)

En 1988, un grupo de jóvenes entusiastas, con el apoyo de las parroquias locales, decidió recuperar las tradiciones perdidas. Este «nuevo despertar» se caracteriza por una organización más profesional y un aumento significativo en la calidad artística de los pasos.

Década de los 90: Crecimiento y Estructura

En esta etapa nace la Hermandad de Cofradías (unificando criterios) y se fundan o refundan entidades clave. En 1989 se funda la Cofradia del Santo Calvario y  en 1991 aparece la Cofradía de la Santa Cena y en 1992 llega a la ciudad la imagen del Cristo del Buen Amor. La introducción de bandas de cornetas y tambores propias y el uso de tronos cargados a hombros otorgaron a la Semana Santa de Elda una estética más solemne y participativa.

El Siglo XXI: Consolidación

A partir del año 2000, la celebración se enfrentó a retos como la crisis económica de 2008, que afectó al número de cofrades, pero la fe y el esfuerzo vecinal mantuvieron la llama viva. Se crearon nuevos eventos como el Pregón Oficial y se mejoraron los itinerarios, creando la «Carrera Oficial» para dar mayor lucimiento a los desfiles procesionales.

En 2020 y 2021, la pandemia del COVID-19 obligó a la suspensión de las procesiones en la calle. Sin embargo, la Hermandad se adaptó realizando actos litúrgicos a puerta cerrada y utilizando las redes sociales para mantener la unión de los fieles, demostrando que la tradición estaba plenamente arraigada.

Conclusión

La historia de la Semana Santa en Elda es una crónica de resiliencia. Desde las antiguas cofradías del siglo XVII hasta la moderna Hermandad del siglo XXI, la ciudad ha sabido preservar su fe y su arte. Hoy en día, no es solo un evento religioso, sino un motor cultural que moviliza a miles de personas y que ha logrado sobrevivir incluso a los tiempos más difíciles, proyectándose hacia el futuro con renovada esperanza.